INVESTIGACIÓN

Gestión inteligente del agua: investigación del INAUT maximiza la producción olivícola regional

Un estudio científico realizado por el Instituto de Automática (INAUT, CONICET-UNSJ) junto al INTA San Juan y la UNC demostró que la aplicación de riego deficitario continuo al 70 % en olivales de superalta densidad permite ahorrar un 30 % de agua y aumentar los rendimientos de fruto y aceite, garantizando la sostenibilidad en regiones áridas.


El avance de los olivales en superalta densidad (con más de 1000 plantas por hectárea) ha transformado la olivicultura moderna al permitir la mecanización total de la cosecha. Sin embargo, estos sistemas presentan una alta demanda hídrica y una menor tolerancia a la sequía prolongada, lo que plantea un desafío en zonas de aridez extrema como el oeste argentino.
En este contexto, un equipo de investigación del Instituto de Automática (INAUT, CONICET-UNSJ), en colaboración con el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (EEA INTA San Juan) y el Instituto Multidisciplinario de Biología Vegetal (IMBIV, CONICET-UNC), evaluó el impacto de distintas estrategias de riego deficitario sobre parámetros fisiológicos, vegetativos y productivos en olivos jóvenes del cultivar 'Arbosana' durante sus tres primeras temporadas de producción.
El trabajo fue publicado recientemente en la revista internacional Frontiers in Plant Science.

Puntos clave del estudio y sus hallazgos

  • Estrategias evaluadas: Se compararon tratamientos de riego deficitario regulado (RDI al 50 % y 25 % del ETc durante fases no críticas) y un tratamiento de riego deficitario continuo (CDI al 70 % del ETc durante todo el año) frente a un control irrigado al 100 % de la demanda hídrica.
  • Ahorro sustancial de agua: El tratamiento de riego continuo (CDI 70 %) y el regulado (RDI 50 %) lograron un ahorro hídrico acumulado cercano al 30 %, mientras que el tratamiento más severo (RDI 25 %) alcanzó ahorros próximos al 50 %.
  • Control del vigor y estabilidad productiva: A diferencia de los riegos regulados, que provocaron marcadas caídas en la producción durante los años de "baja" (reforzando la alternancia o "añerismo" natural del olivo), el riego continuo al 70 % mantuvo un estado hídrico equilibrado.
  • Rendimiento superior de fruto y aceite: Al cabo de tres ciclos productivos, el tratamiento CDI 70 % alcanzó los mayores rendimientos acumulados de fruto y de aceite por hectárea, superando inclusive los valores registrados en el tratamiento control sin restricción hídrica.
  • Mayor productividad del agua: La combinación de un menor consumo hídrico y mayores rendimientos incrementó significativamente la productividad del agua (Water Productivity).

La carga de frutos como regulador natural del vigor

Una de las conclusiones destacadas de la investigación es que el crecimiento vegetativo y del tronco en monte olivarero denso está fuertemente modulado por la carga de frutos. En sistemas de superalta densidad, mantener una producción elevada y estable año tras año resulta fundamental para controlar el desarrollo de la copa y facilitar el paso de las cosechadoras mecánicas.
Los resultados indican que las restricciones severas de agua no resultan viables a largo plazo debido al impacto negativo sobre el cuajado y la producción de las temporadas siguientes. En cambio, el riego deficitario continuo al 70 % de la evapotranspiración del cultivo se consolida como una estrategia sostenible y eficiente para la olivicultura de regadío en valles áridos.