INVESTIGACIÓN
Exoesqueletos para tobillo en la vida cotidiana: un estudio analiza las expectativas y barreras de pacientes y profesionales
Una investigación internacional liderada por el Instituto de Automática (INAUT) revela que, pese a la falta de conocimiento inicial, pacientes y clínicos muestran alta disposición hacia el uso de tecnología robótica vestible para mejorar la movilidad.
El pie caído es una alteración neurológica que dificulta la elevación de la parte anterior del pie, condicionando la marcha y aumentando el riesgo de caídas en quienes la padecen. Con el objetivo de abordar esta problemática, un equipo de investigación del Instituto de Automática (INAUT, CONICET-UNSJ), en colaboración con la Universidad del Oeste de Inglaterra (Bristol Robotics Laboratory) y la Escuela de Ingeniería EPF de Francia, llevó a cabo un estudio sobre las percepciones, expectativas y usabilidad de los exoesqueletos de tobillo para las actividades de la vida diaria.
La investigación, recientemente publicada en la revista científica Frontiers in Digital Health, evaluó las perspectivas de 27 pacientes diagnosticados con pie caído y 16 profesionales de la salud. Los resultados permitieron identificar los factores clave que condicionan la adopción de estas tecnologías robóticas en entornos domésticos y clínicos.
Un importante vacío de información superado por la evidencia
Uno de los hallazgos más destacados del trabajo fue el nivel de desconocimiento previo entre los usuarios potenciales: el 70,4% de los pacientes no tenía conocimiento sobre los exoesqueletos de tobillo para rehabilitación y el 81,5% no comprendía su funcionamiento. Por su parte, el personal clínico demostró un nivel de conocimiento significativamente superior.
Sin embargo, tras una intervención informativa con videos demostrativos, la comprensión técnica alcanzó niveles superiores al 94% en ambos grupos. La exposición visual permitió no solo nivelar la comprensión de la tecnología, sino también despertar una elevada disposición hacia su uso: un 81% de las personas con pie caído expresó un fuerte deseo de utilizar estos dispositivos si ello contribuyera a mejorar su movilidad.
Tanto los profesionales de la salud como los pacientes coincidieron en que el mayor beneficio de los exoesqueletos reside en la mejora de la marcha y en el incremento de la independencia cotidiana. No obstante, el estudio identificó barreras concretas que deben ser resueltas para lograr una adopción efectiva:
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Confort y adaptación física: El 82% de los pacientes identificó la comodidad como una preocupación central, señalando el riesgo de irritaciones cutáneas o molestias por uso prolongado.
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Aspectos económicos: El costo de adquisición y la cobertura de seguros se posicionaron como factores determinantes para ambas partes.
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Dimensiones y estética: La voluminosidad del dispositivo, el peso y la facilidad para vestirlo o desvestirlo (donning/doffing) resultaron aspectos prioritarios a optimizar.
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Evaluación de usabilidad: La aplicación de la Escala de Usabilidad del Sistema (SUS) arrojó puntuaciones que reflejan la necesidad de avanzar hacia diseños más livianos, compactos e intuitivos.
Los resultados del trabajo destacan la importancia de incorporar el diseño centrado en el usuario desde las etapas iniciales de desarrollo. La retroalimentación obtenida servirá de guía para perfeccionar los prototipos y dispositivos de asistencia robótica, garantizando que no solo respondan a criterios biomecánicos, sino también a las necesidades operativas y estéticas de la comunidad.
De este modo, el Instituto de Automática (INAUT) reafirma su compromiso con la investigación de vanguardia en el área de control de robots y sensores, vinculando la producción científica internacional con soluciones tecnológicas de alto impacto social y sanitario.